sábado, 3 de abril de 2010

Naturaleza


Alegrías que vienen y van
como la brisa de la mañana,
el corazón las atrapa
porque las necesita a cada momento.

El aire se siente distinto
gracias al rocío de la mañana,
y el sol que ilumina todo
nos alivia la tristeza con su luz.

La noche ya pasó,
pero las estrellas nos indicaron el camino
hacia una felicidad que nos aguarda
y que esperamos ver al amanecer.

Los arboles bailan al compás del viento,
compartiendo su alegría con los pajarillos
que anidaron en sus ramas y
que le devuelven un melodioso trinar.

Las flores con sus agradable aroma
y sus hermosos colores,
hacen que olvide todo
y vuelva a sonreír.

4 curiosos dijeron ::

La sonrisa de Hiperión dijo...

Por aquí ando, de mañanita de sábado... bebiendome tus cosillas y dando una vuelta por tu univers.

Saludos y un abrazo enorme.

YUYUY dijo...

Lindo como siempre!

Calo dijo...

Wuao directo al punto, justo cuando empiezo a entender que el olfato es casi tan rico como el gusto en la punta de la lengua...

me traes a memoria una oportunidad para seguir olinedo.

Kizz

El Filantropo dijo...

Que bien!! La vida es bella!